Hay cosas que no se ponen de moda por casualidad.
Simplemente llegan a un punto en el que demasiadas personas empiezan a pedirlas.
Eso es exactamente lo que ha pasado con el Codex.
En las últimas semanas he recibido más peticiones de las que esperaba.
Y no a todos he podido atender. Tenía un límite cada cierto tiempo y lo he cumplido.
Personas preguntando si podía hacerlo para un familiar.
Para su pareja.
Para alguien “que no está bien, pero no sabe por qué”.
Y esto no es nuevo.
Las personas con poder de decisión —líderes, empresarios, artistas, deportistas— llevan años usando herramientas de autoconocimiento profundo. No para “crecer espiritualmente”.
Sino para tomar mejores decisiones, entender por qué repiten errores y dejar de ir a ciegas.
La diferencia es que la mayoría de esas herramientas se quedan en la descripción:
“Eres así”.
“Funcionas de esta manera”.
El Codex va un paso más allá, para hacer lo que hace la inmensa mayoría mejor no lo hago. .
Por eso, no solo te muestra cómo es tu energía.
Te da una línea clara de actuación: qué hacer, qué dejar de hacer y cómo ordenarte sin forzarte.
Por eso se está convirtiendo en ese regalo que la gente elige cuando no quiere fallar.
Primero lo han probado, después lo quieren regalar.
También te diré algo.
No es bonito.
No es decorativo.
No es postureo.
Porque no quiero distracciones.
Es útil.
Es claro.
Y tiene impacto real.
Si estás pensando en alguien y te ronda la cabeza eso de “esto le vendría bien”…
no es casualidad.
Aquí tienes
Un abrazo,
Luis Pascasio
PD: Esta semana solo realizo 2 Codex al día. Cuando se cubren, se cierra. No es marketing. Es agenda.
PD: El día 5 solo admito pedidos hasta las 12:00 horas.