En breve veré la cara de ilusión de mi hija cuando vea sus regalos.
No creo que tarde más de media hora en despertarse, así que escribiré rápido.
Mira, la Navidad es bonita, sobre todo por los niños. Y la disfruto con mi niña, pero que quieres que te diga, mañana sí o sí quito ya el árbol de Navidad y los adornos.
Igual me hago mayor, pero la intensidad de eventos y de fiestas satura un poquito.
Si a eso le sumamos los cumpleaños a los que le invitan a mi hija, no sé si en diciembre ha habido algún día libre.
No sé la fecha exacta en la que el Mercadona pone a la venta los polvorones y dulces de Navidad, pero apostaría que en septiembre ya están. Qué ansia.
Creo que antes de Halloween, ya hay mantecados.
Y en breve, mi hija empezará en el colegio a ensayar carnavales, no sea que se vayan a aburrir los niños.
Igual todo esto te parece una tontería, pero te diré algo, hay mucho de todo.
Mucho ruido.
Demasiado.
Mucha saturación de información.
Por eso, en unos días haré algo.
Muy potente.
Muy sencillo.
Muy simple. Como yo.
Porque sobran cosas y en tu cabeza también.
Así, que yo estaría atento a estos días, por algo gordo se está cociendo.
Bueno, te dejo, que en breve se levanta la reina de la casa y empiezan los gritos de ilusión.
Un abrazo
Luis
PD: Haz las cosas sencillas, no te compliques. En no mucho lo entenderás.