Antes de decirte qué quiero que hagas esta noche, voy a empezar por lo importante.

FELIZ NAVIDAD.

De verdad.
Espero que tengas una gran noche y que estas fiestas las pases con los tuyos.
Estando bien. Con eso, para mí, es suficiente.

Ahora sí, vamos con lo que quiero que hagas esta noche.

No tienes que ponerte bragas rojas.
Ni calzoncillos rojos.
Es más, si quieres no te pongas ni braguitas ni calzoncillos. A lo loco.

Pero no te quiero hablar de eso.

Quiero que observes.

A mí no. A los tuyos.
Con quién vas a cenar. Esa gente son los importantes.

Eso sí, observa, pero celebra la noche. No te pases la noche como un búho mirando fijo a la gente. Te lo digo porque eso da miedo y pensarán que te pasa algo.

Observa… porque casi seguro vas a encontrar los 5 tipos de energía en acción.

– Está la energía Madera: quién no se sienta, se levanta veinte veces, organiza, manda, decide y acelera a todos.

Ayúdale bajando una marcha. No le frenes. Solo recuérdale que ya está todo hecho.

– Está el Fuego: quién habla, ríe, brinda, cuenta historias y anima la mesa.

Déjale su momento. Si se apaga, la cena se queda triste.

– Está el Tierra: quién ha cocinado, ha pensado en todos y ahora no disfruta porque está pendiente de que nadie falte de nada.

Dile “siéntate, ya me encargo yo”. Aunque sea una vez.

– Está el Metal: quién corrige, el que se fija en los detalles, el que piensa que algo “no está bien del todo”.


No discutas. Agradécele que quiera que todo salga perfecto… y cambia de tema.

– Y está el Agua: en silencio, observa. Quizás quizá está un poco saturado y necesita silencio.

No le invadas. Con estar cerca, ya es suficiente.

Esta noche no se trata de cambiar a nadie.
Se trata de entender qué energía hay delante y no echar más leña donde ya hay fuego… ni más presión donde ya hay peso.

Y ahora viene lo importante.

Esto mismo es lo que hace el Codex de la Energía, pero aplicado a tu vida entera.

Y más profundo.

Te muestra qué energía predomina en ti, cuál se descompensa, por qué te cansas, por qué reaccionas como reaccionas… y cómo equilibrarte sin forzarte.

Por eso funciona tan bien como regalo.
Para ti.
O para alguien a quien quieres y sabes que vive en el agotamiento, sin rumbo o viviendo en automático.

No es un regalo ruidoso.
Es un regalo que ordena por dentro.

Disfruta la cena. Observa. Ríe. Brinda.
Y si mañana quieres entender mejor tu energía (o la de alguien especial), ya sabes dónde encontrar el Codex.

EL CODEX DE LA ENERGÍA

Un abrazo,
Luis

PD: Muchas discusiones familiares no son falta de amor. Son energías mal combinadas. Y eso por suerte sí tiene solución.

PD: Hasta el 31 mantengo el precio en 70 € el Codex y en 100 € el Codex Premium, pero después subirá.

A 90 € y a 120 € respectivamente.

Así, que si lo quieres para ti o para regalar, primero no te vas a equivocar. Segundo, el mejor momento es ahora.

Lo que quiero que hagas esta noche