Cuando alguien pide el Codex no suele decir:


“Quiero un análisis energético”.

Dice otra cosa.
Más simple.
Más cruda.

Estas son algunas de las cosas que las personas que ya han pedido el Codex querían solucionar…y lo primero que empezó a cambiar cuando se vieron reflejadas de verdad.

Abundancia y dinero


No porque no trabajaran.
Sino porque trabajaban mucho y el dinero no se quedaba.
Después del Codex entendieron qué decisiones estaban tomando desde miedo, desde urgencia o desde una energía que no era la suya.
Resultado: empezaron a ordenar, a decir no, a elegir mejor dónde poner su energía.

Pareja y relaciones


Personas que repetían el mismo tipo de relación una y otra vez.
O que estaban en pareja, pero desconectadas.
Cuando entendieron su forma natural de vincularse, dejaron de forzarse a ser lo que no eran.
Menos conflicto.
Más claridad.
Y conversaciones que antes se evitaban.

Trabajo y propósito


Muchos no querían “cambiar de trabajo”.
Querían dejar de sentirse apagados.
El Codex les ayudó a ver por qué su forma de trabajar les drenaba… y qué ajustes necesitaban para volver a sentirse vivos sin romperlo todo.

Cansancio mental


Gente que no paraba de pensar.
De darle vueltas a todo.
Al entender su energía, dejaron de pelearse con su mente y empezaron a usarla mejor.
Menos ruido.
Más foco.

Decisiones bloqueadas


No era indecisión.
Era desorden interno.
Cuando eso se ordena, las decisiones salen solas.

Nadie recibió el Codex para “creer algo”.
Lo recibieron para entenderse.
Y desde ahí, empezar a actuar distinto.

Si estás pensando en alguien que necesita eso, aquí tienes:

UN REGALO PARA NO EQUIVOCARTE

Un abrazo,
Luis Pascasio

PD: Solo realizo 2 Codex al día durante esta semana concreta. Después, se cierra hasta nuevo aviso.

PD: El día 5 solo estará el carrrito de la compra abierto hasta las 12:00

No está en Amazon. Ni en El Corte Inglés. Y mejor.