Hay algo que llevo observando mucho tiempo y es cansancio, agotamiento y saturación.

Mucho de todo.

Mucha información.

Muchas reglas.

Muchos métodos.

Muchas exigencias.

Y muy poco para uno mismo.

Poco para nuestra propia esencia.

Es vivir para lo de fuera, dejando apartado y sin voz a todo lo de dentro.

Y eso genera una tensión que agota.

Por un lado te saturan con tanta información, por otro lado niegan tu propia voz.

Así, se llega a un estado de tensión continua en la que la gente corre y corre sin saber muy bien a donde va. Sigue corriendo y buscando como si la solución estuviera fuera.

Y toda esa tensión agota, porque es traicionarse a uno mismo.

Es vivir la vida de otros, pero no la vida que llevas dentro.

El ser humano es más sencillo que todo eso. Más simple.

Y te lo digo yo que soy hombre.

No necesitamos tanto para avanzar.

El refranero español que es sabio hasta reventar, dice:

"lo poco agrada y lo mucho cansa"

Y de eso irá lo que sacaré en unos días.

No es formación.

No es un curso.

No es teoría.

No es mucho, es poco.

Es algo más potente, sencillo y que transforma realmente a las personas.

Si lo tengo tan claro, es porque he visto la evolución de muchas personas con lo que te contaré en breve.

Habrá gente que me acompañará. Otras que no. Que van a preferir seguir igual, un curso por aquí y un taller por allá. Bien, te aseguro que seguirán igual.

Esto que voy a ofrecer es más potente que todo eso.

Mucho más, te lo aseguro.

Y seré en breve.

Un abrazo y que tengas un gran fin de semana.

Luis

Por qué la gente se está rompiendo